La expresividad, la capacidad para exteriorizar, no dejar que la procesión vaya por dentro. La procesión nunca va por dentro, aunque no nos demos cuenta todo sale, de una manera u otra. Quien nos conozca lo sabrá, lo entreverá, no somos tan herméticos como nos gustaría ser.
Se nos notará en la cara, en los gestos, las posturas que adoptemos, la forma de hablar, de mirar... Y nosotros lo notaremos en forma de dolores de estómago, dolores de cabeza, bruxismo, contracturas musculares, insomnio, agotamiento...
La procesión nunca va por dentro.
"Lo mejor es salir de la vida como de una fiesta, ni sediento ni bebido"
Aristóteles


2 comentarios:
mmmm pos yo pienso q si va por dentro es cuando te duele el estomago y q si gritas o lo dices para fuera se queda uno deshaogado :D
el jote murio XD mi superbombardeo de fotos lo dejó kao jajajaja
BESOS!
Que te duela el estómago es ya una manera de salir...
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